martes, 13 de abril de 2010

Me encuentro entre la sensatez y la insensatez, en los límites de la razón y al borde de la locura, en donde todo y nada parece tener sentido...

La lógica es absoluta, verdadera e irrefutable, no obstante el absurdo tiene su encanto.

Nací para conocerte, viví para estar contigo y morí cuando te fuiste.


Hoy me encuentro a la espera de renacer...


Mi vida sin ti

Han pasado cuatro años desde que te fuiste, cuatro años en que no he podido tener paz conmigo mismo ni con alguien mas, cuatro años en los que he despreciado a la gente a mi alrededor, a mi familia, a mis amigos y sobre todo a mi mismo, por mi fracaso como pareja, por mi incapacidad de estar contigo.


He pasado mucho tiempo extrañándote, llorándote, añorándote y, por que no, quizás esperado que alguna vez volvieras. No tienes idea como he llorado tu partida, como me he reprochado y me he castigado a mi mismo mi incapacidad de estar contigo y de no haber sido capaz de ser el hombre que tú querías, que tú necesitabas.


Sin embargo ahora pienso que el fracaso no fue solo mi culpa, y que lo nuestro fue una incapacidad compartida. Ahora me pregunto ¿Fuiste tú capaz de ser la mujer que yo quería? ¿Fuiste tú la mujer que yo necesitaba? Fuimos una pareja y la responsabilidad de nuestro fracaso no fue de una persona, sino de dos.


Hoy quiero acallar las voces en mi cabeza, quiero dejar de lamentarme por ti, por nosotros, por lo que fue y por lo que hubiese sido y por lo que nunca será. Eres la sombra que no me deja ni me dejará a menos que decida, como ya lo he decidido ahora, que me dejes en paz.


Esta carta esta dirigida a ti por que ya no quiero recordarte, ya no quiero saber de ti, ya no quiero sufrir por ti, ya no quiero que mi alma seas tu...



Esta carta fue escrita hace algún tiempo ya, al calor de una borrachera monstruosa y lleno de una férrea determinación. Hasta este momento tuve el valor de publicarla en este espacio, por que después de todo este tiempo me siento libre ya. N. de A.


lunes, 29 de marzo de 2010

¿En que momento...?

¿En que momento un par de pasos se transforman en un profundo e infranqueable abismo entre dos personas?


¿En que momento una mirada se torna vacía, un abrazo se transforma en un gélido roce y una palabra es tan amarga como la hiel?

¿En que momento dos personas, otrora cercanas, toman caminos que nunca se entrelazaran nuevamente?

De vuelta al hoyo

Nuevamente me encuentro hecho mierda.

Las causas que puedo enumerar son las usuales, sin embargo lo verdaderamente importante es que de nuevo me encuentro lamentandome por cosas que son, mas no debieran ser. Esto me hace pensar que mi felicidad es finita y efímera.

Un día llegaré al punto en donde deje de sentir pena por ello, mientras eso sucede tendré que seguir quejándome y llenando de inmundicia este espacio...

lunes, 15 de marzo de 2010

Imposibilitado para beber

Haciendo honor al título de este Blog, Creo que he bebido demasiado... y ahora ya no lo puedo hacer.

Resulta ser que soy genéticamente defectuoso (Una característica mas para quejarme y decir que la vida apesta), puesto que tengo un síndrome hereditario llamado síndrome de Gilbert, el cual es una alteración hereditaria asociada con elevados niveles de bilirrubina cuando existen condiciones como estrés, insomnio y ayuno, lo cual causa ictericia (e.d. me pongo amarillo).

Lo malo es que esta falla aumenta la toxicidad de ciertos medicamentos, alcohol, azucares, cafeína, mentol, etc. Los sintomas van desde ponerme amarillo hasta fatiga, depresión, falta de memoria a corto plazo, diarrea, irritabilidad, cambios de humor... en fin, la lista es inmensa.

Por lo anterior ya no puedo beber como yo quisiera a menos que quiera acortar la vida útil de mi hígado... Aunque lo bueno de todo esto es que ahora mi pereza, mi mal humor, mi depresión están fisiologicamente justificadas.